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Horario del despacho de Cáritas :
Miércoles de 11 a 1 de mediodia.
CARITAS, EL SER MISMO DE LA IGLESIA
Cáritas desarrolla su ser y su quehacer como ser y quehacer
eclesiales. Nunca insistiremos lo suficiente en el enraizamiento
eclesial de Cáritas. Ni “al lado”, ni
“al margen”, ni “en el
corazón” de la Iglesia: Cáritas no
está en la Iglesia; Cáritas
“es” la Iglesia viviendo en la práctica
su dimensión de servicio y diaconía.
Cáritas es la comunidad cristiana, realizándose
evangélicamente en amor solidario con los pobres, marginados
y excluidos. Cáritas no es otra cosa que el instrumento del
“Misterio de la Caridad” que ha de realizar la
iglesia entera.
De ahí que no se entienda una Comunidad cristiana sin
Cáritas; lo mismo que una Cáritas sin Comunidad
Cristiana.
LA RAZÓN DE SER DE CARITAS
La razón de ser de Cáritas no está en
la existencia o no de pobres, sino en el Misterio mismo de Dios-Amor,
“Dios es amor y el que permanece en el amor permanece en Dios
y Dios en él (1Jn.4,16). No hay más
Dios que el Dios que ama y no hay más hombre
auténtico que el que se sitúa en ese amor y
permanece en él como morada de donde saca su fuerza, su vida
y su sentido.
Este Dios ha salido a nuestro encuentro en Jesús, el Cristo.
Y hunde sus raíces y encuentra su razón de ser en
el Mandamiento Nuevo: “Amaos los unos a los otros como yo os
he amado” (Jn. 13,34).
De ahí que no se entienda la frase o la razón:
“Yo no tengo organizada Cáritas en mi parroquia
porque no hay pobres o los pocos que hay están atendidos por
el Ayuntamiento” .
El papel de Cáritas es ser icono del amor de Dios
al hombre, colaborando así en hacer visible su rostro (I.P.
18,25), asumiendo los desafíos y los medios que ofrecen los
avances históricos del mundo actual, a través de
los signos de los tiempos que nos interpelan. Allí donde no
aparece visiblemente organizada la dimensión
caritativa, la Iglesia da una imagen deformada de sí misma y
de Jesús, de quien es sacramento.
Cáritas recibe su misión por el mismo
Espíritu. Lo mismo que el Espíritu
ungió a Jesús para dar la buena noticia a los
pobres, así unge a la Iglesia para que continúe
su obra salvadora. En esta unción del Espíritu
encuentra Cáritas la motivación más
honda de su tarea y el sentido más profundo de la
mística de su acción. Cf. I.P.24.
“El Espíritu del Señor está
sobre mí, porque él me ha ungido para que
dé la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a anunciar
la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en
libertad a los oprimidos, para proclamar el año de gracia de
Dios” (lc.4,16-18)
Por eso, con cada acción de Cáritas,
deberíamos poder proclamar: “Hoy se cumple entre
vosotros esta Escritura que acabáis de
oír.”
CARITAS ANIMADORA Y ANIMADA "DE Y POR" LA COMUNIDAD EN SU SERVICIO A
LOS POBRES.
La primera tarea del equipo de Cáritas no es ir con prisas a
asistir a los pobres del barrio o del pueblo, sino animar, sensibilizar
a la misma comunidad en la cultura de la solidaridad o en su
opción preferencial por los pobres, porque Dios sigue
manifestándose preferentemente en los empobrecidos. Ellos
son presencia de Cristo en las calles y en el mundo, que se convierten
en sacramento que reclama acompañamiento, presencia,
adoración y cuidados.
Por tanto, la preocupación primera será alentar y
encauzar a la comunidad en el amor preferente de Jesús por
los pobres, haciendo que sea lo más eficaz posible al
ponerse toda la comunidad, desde todas las áreas y acciones,
al servicio de los que tienen menos, fundamentando esta
acción en una sólida
formación en la Doctrina Social de la Iglesia.
En este sentido, Cáritas debe animar a la Iglesia a ser una
Iglesia pobre y para los pobres, ayudando a la misma Iglesia
a no caer en la tentación de acumular riquezas y a ser signo
de credibilidad de los valores del Reino. En algunas ocasiones, y desde
algunas acciones, la pobreza parece un artículo de
exportación para la Iglesia. El trabajo de
Cáritas, cuando se dirige hacia el interior de la Iglesia,
ayuda a la conversión de los creyentes para que consideren a
los pobres como lugar teológico de la presencia de Dios. Cf.
I.P. 25-28.
Así, la tarea de Cáritas tiene un
quehacer que no estamos demasiado acostumbrados a descubrir: hacer a la
Iglesia más pobre. Y no porque la pobreza sea un bien en
sí misma, sino porque el único lugar para
evangelizar y salvar al pobre, es desde la pobreza. Es decir, al pobre
no se le puede comprender, ni se le salva, desde un status
privilegiado. Hacerse pobre, ser pobre, no es un juego. Es una
dramática necesidad. Hay que aceptar el desafío
de pensar y organizarse desde Jesús y desde los pobres y
excluidos de nuestro mundo.
Cáritas, es decir la Iglesia, no debe contentarse
con mirar y alentar a los que están en la periferia, debe
cruzar el abismo y estar con esos que decimos ser preferidos de Dios.
CARITAS, UNA RED DE SOLIDARIDAD MUNDIAL
La red Cáritas está presente en 146
países de todo el mundo, en los cinco continentes.
Esto permite que, en situaciones de emergencia, en cualquiera
de estos países haya personas que conozcan a fondo las
necesidades de la población y el entorno
geográfico. Este conocimiento profundo de la realidad
contribuye a definir cuál es la mejor ayuda posible y
facilita los canales de distribución, gracias a la
participación de las Cáritas locales.
En situaciones de emergencia provocadas por catástrofes
naturales (sequías, inundaciones, huracanes...) o guerras,
la red de Cáritas INTERNACIONAL decide cuáles
serán las Cáritas que -por afinidades culturales
o proximidad geográfica- harán de agencias de
enlace en la zona o países afectados. Las Cáritas
-agencias de enlace se coordinan con las Cáritas locales y
gestionan la ayuda que llega desde las Cáritas de todo el
mundo. También se busca la coordinación con otras
entidades privadas y públicas que actúen en la
zona. La ayuda más eficaz es siempre la ayuda coordinada.
En España hay 68 Cáritas DIOCESANAS (locales)
que, a su vez, forman una confederación representada en la
Cáritas ESPAÑOLA. Ésta ofrece a las
Cáritas DIOCESANAS unos servicios generales (propuesta de
campañas institucionales, promoción de estudios
sobre la realidad social, elaboración de materiales de
formación, publicaciones institucionales). En el
ámbito internacional, Cáritas ESPAÑOLA
asume la acción social y humanitaria y la gestión
de los recursos procedentes de las Cáritas DIOCESANAS para
proyectos de ayuda internacional y desarrollo.
A nivel local, la Cáritas DIOCESANA y las Cáritas
PARROQUIALES son las más cercanas a la realidad de su
entorno. A menudo, las Cáritas PARROQUIALES (5.000 en
España y 120 en la Diócesis de Getafe) se agrupan
por arciprestazgos (parroquias agrupadas) para una mejor
coordinación y actuación. Cáritas
DIOCESANA supone para estas Cáritas un punto de referencia y
de apoyo. Las distintas demarcaciones episcopales de la
diócesis están representadas en el Consejo de
Cáritas DIOCESANA.
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