PARROQUIA DE SANTIAGO APOSTOL. Villaviciosa de
Odón (Madrid)
Seguro
que alguna vez te has
quedado pensando cuántos miles de personas han
rezado antes que tú en esta iglesia.
¡Qué
mejor que conocer algo más de ella!
Su Historia
Los
primeros escritos conservados
de esta parroquia se
remontan a fechas
extremas de 1540-1567; se trata
simplemente de datos de bautismos, todo bastante incompleto y
deteriorado.
Situado
el templo en el
sitio más elevado de la villa, “linda
al Norte con el sitio llamado El Arroyo, al Sur con la huerta del Sr.
Medina,
al Este con el Convento de PP. Agustinos y al Oeste con la plazuela
llamada de la
Iglesia”.

Se
trataría de un templo
dedicado al Apóstol Santiago, de gran
sencillez como puede verse en el cuadro de Francesco Battaglioli
(1725-1796)
“Vista de Villaviciosa de Odón”, donde
aparece también la Iglesia de los Padres
Agustinos Recoletos.
La
primitiva iglesia, derruida
por su mal estado, fue sustituida por otra en el siglo XIX.
Así en 1828 se
habla “de una iglesia de
mampostería y ladrillo sin estilo arquitectónico,
de una sola nave, careciendo
de capilla. Con una puerta de entrada principal y un postigo que
atravesando la
trastera contigua a la sacristía conduce a ésta.
El techo en forma de bóveda y
del mismo material que el resto de la fábrica.
El
campanario en forma de
espadaña y en buen estado rematando en una cruz. En su
interior dos campanas y
un campanillo. La campana mayor está rota por su base. No
hay reloj público.
Puertas seguras” (según textos).
Se
sabe que había en su interior nueve
altares (entre grandes y pequeños) además del
altar mayor, dedicados
a:
-
Cristo del Milagro
-
San José
-
Virgen del Carmen
-
Santa Rita
-
Virgen de la
Asunción
-
Santa Lucía
-
Virgen de la
Soledad
-
Virgen del Rosario
-
Virgen Milagrosa
No
existían reliquias
De acuerdo con los datos
existentes se sabe
que a mediados del siglo XIX (1850)
se
inicia el expediente para la reparación de la iglesia debido a sus malas
condiciones: techumbre
con goteras, situación ruinosa de
la torre campanario, etc.
En
1858 surge incluso
la necesidad de alquilar un
campanillo para llamar a los fieles, debido a la situación
de las anteriores
campanas.
La
solicitud formal de las obras
se realiza en 1859, si bien el tiempo se alarga y hasta 1880 el
Ministerio de
Gracia y Justicia no hará la recepción
provisional de las obras, teniendo lugar
la recepción definitiva en 1881.
En Diciembre de 1900
(27/12/1900) el
Ayuntamiento solicita solemnizar
la entrada en el nuevo siglo XX
con una función religiosa con Tedeum, coincidiendo con la
bendición y apertura
del nuevo cementerio. Debe de realizarse, si bien no aparece en el
archivo el
acta de bendición.
Esta es la iglesia que se
mantendrá
prácticamente sin cambios hasta los primeros meses de la
guerra civil, ya que
en 1936 sufrirá todo tipo de daños, siendo incluso destruida la
imagen del
Santísimo Cristo del Milagro, por lo que años
después se
hará una réplica
de la misma por un
ilustre escultor bilbaíno Quintín de la Torre,
siguiendo en todo el
modelo conservado.
Templo actual
Restaurado en los últimos años del siglo XX, sigue el
modelo de los precedentes. Se trata de un sencillo templo al que se
accede por una escalinata de 11 peldaños para superar la altura en la que se
encuentra. Arriba una ligera barbacana encuadra la plazuela.
El exterior se encuentra sobre un zócalo de losetas
de granito estando el resto de sus muros enfoscado.
La fachada principal presenta una puerta adintelada
bajo un falso arco de medio punto,
un luneto con vidriera y termina en un frontón triangular.
La cubierta está tejada a dos aguas, destacando su torre campanario.
Tiene un pequeño atrio de entrada.
Hay otra puerta de acceso por el lateral derecho del
Evangelio.
   
Su lateral izquierdo presenta sendas imágenes sobre
azulejería del Santísimo Cristo, la Virgen de la Soledad , San Sebastián y San Isidro, las
principales advocaciones de la parroquia, muy veneradas por los habitantes de
la villa.
Es un templo de planta de cruz latina (símbolo de la
cruz de Cristo) de una sola nave longitudinal y nave de crucero. La
cubierta de la nave principal tiene forma de artesa con nervios tirantes
en tono albero. Las cubiertas de los brazos del crucero y de la cabecera
del altar están resueltas mediante arcos rebajados sobre pilares chapados
en granito terminando en bóvedas vaídas.
Los dos brazos del crucero están dedicados el
de la derecha a la Virgen
de la Soledad
y el de la izquierda a Santiago Apóstol, existiendo también allí dos
pequeñas imágenes de San Isidro y San Sebastián.
En cuanto a las vidrieras son geométricas, si bien en ellas
aparece la Cruz,
un cáliz y otros símbolos eucarísticos.
Altar Mayor

Ligeramente elevado. Al fondo aparece el mural que
sirve de gran marco al Cristo del Milagro.
El Mural
Se trata de una pintura al fresco es decir realizada
directamente sobre el muro, por Manuel Ortega (1924 - ), importante pintor y
vidriero.
Fue realizado en el año 1958.
Su autor le dio el nombre de “El Cristo del Milagro” por la
escultura del mismo nombre a la que encuadra.
Este mural presenta una composición geométrica muy
equilibrada, de estilo postcubista, centrada en triángulos como principal
elemento compositivo.
Está dividido en dos planos (una vista llamada diopsia) que
sirve para hacer una lectura ordenada de los temas incluidos. En el plano
inferior aparecen diferentes episodios relacionados con la vida pública de
Cristo. Se trata de los milagros recogidos en los Evangelios de:
-
la pesca milagrosa.
-
las bodas de Caná.
-
la resurrección de Lázaro.
-
la devolución de la vista al ciego Bartimeo.
A la izquierda aparece la imagen de Santiago a caballo, en
homenaje al apóstol que evangelizó España y que da nombre a la iglesia. Para
mayor identificación aparece la cruz de Santiago dentro de otro triángulo al
lado. Monta un blanco corcel y lleva túnica anaranjada y espada.
En paralelo a la cruz de Santiago, podemos ver el castillo
de Villaviciosa de Odón, el monumento histórico artístico más emblemático
(actualmente Archivo Histórico del Ejército del Aire).
A la derecha, aparece la figura de la Virgen, presente en
las bodas de Caná (primer milagro de Jesús) y en su Crucifixión. Es la
mediadora entre Cristo y los hombres por lo que está al comienzo de la vida
pública de Jesús y en el momento de su entrega por todos.
También su figura, como otras, tiene forma romboidal (algo
que nos puede recordar a El Greco), con un gran manto azul y nimbo. Destaca
sobre un fondo neutro y con su juventud responde a la idea de virginidad,
como se ha venido representando a lo largo de los siglos por parte de pintores
y escultores, algo corroborado para los cristianos en el Dogma de la Inmaculada Concepción
en el año 1854 por Bula del Papa Pío IX.
La imagen del Crucificado destaca sobre un triángulo en
tonos ocres que va ganando en luminosidad conforme se eleva la vista. Las
líneas geométricas que encuadran esta figura están suavizadas además por la
curva de la barca y por las redes que sujetan los apóstoles con motivo de la pesca
milagrosa, lo que le da un mayor naturalismo.
En el plano superior aparecen los Apóstoles el día de
Pentecostés con lenguas de fuego sobre sus cabezas. Es la imagen del Espíritu
Santo que al posarse sobre ellos a los 50 días de la Resurrección les infunde
el fuego del amor de Cristo que les envía a evangelizar. Es el punto inicial de
la Iglesia
después de la promesa de Cristo a Pedro: “Tú eres Pedro y sobre esta piedra
edificaré mi iglesia”. Todas las figuras gozan de una gran corporeidad y a su
vez adquieren espiritualidad gracias a la abstracción geométrica.
Con esto se ve completo el programa iconográfico:
parte baja, mundo terrenal, con Cristo nos elevamos hacia Dios que es la luz
suprema, apareciendo también la
Virgen como mediadora y los Apóstoles, inicio de la Iglesia. Todo ello sobre el altar en
el que tendrá lugar la
Eucaristía que termina en latín con “ Ite, Missa est, “Id y llevad la buena nueva”, propuesta para
todos los cristianos.
Desde el punto de vista formal se trata de un cubismo
humanizado, pues según el autor sus grandes maestros son la Naturaleza y la
geometría. No pierde en absoluto la figuración, sino que se desarrolla en
un lenguaje propio de las vanguardias de mitad del siglo XX. Según el propio
autor en conversación mantenida con él en Mayo 2010 el triángulo es su elemento
compositivo base pues “la geometría ayuda a ordenar y componer la mirada. El
paralelismo de la composición equilibra las imágenes” (Ver otros datos sobre
obras del autor).
El Cristo del Milagro
De gran devoción en la parroquia. Recibe su nombre porque
la imagen se salvó de un importante incendio en los talleres de la Plaza Mayor en el
siglo XVII, aun cuando no se sabe de cuál de ellos, ya que hubo dos, en 1631 y
en 1670 (o 1671). (Para más datos ver Hermandad del Santísimo Cristo).
No es el original, pues fue destruido al comienzo de la Guerra Civil (1936).
En su lugar, al acabar la contienda se hizo una réplica siguiendo los datos y
fotografías dados por D. Ramón García Noblejas y como mediador D.
Eduardo Merello Llasera.
Su autor, Quintín de la Torre Berastegui
(1877-1966) es también un importante escultor de imaginería religiosa, no
sólo en madera, sino también en bronce.
Se trata de un crucificado de tres clavos, realizado en madera
de cedro policromada, siguiendo las visiones de Santa Brígida en el siglo XIV,
con un paño de pureza, que tiene dos nudos, en lugar de lo más habitual que es
uno. No parece todavía muerto, con la cabeza inclinada hacia la derecha, mira
con misericordia hacia abajo. Su rostro es de gran belleza y clasicismo. Su
cabello se presenta dividido en dos crenchas que caen sobre sus hombros.
También la barba, ligeramente ondulada, está dividida en dos. La corona de
espinas es suave, está formada por una especie de trenzado que cubre su frente.
Sobre su cara y sus hombros aparecen ligeros rastros de sangre.
Su cuerpo es también bastante clásico, así como su postura
muy equilibrada y su paño de pureza, de color casi blanco, tiene
poco movimiento, por lo que su original sería efectivamente de finales del
siglo XVII, ya que se ha suavizado el dramatismo a veces exagerado del Barroco
castellano, respondiendo más a la suavidad de la escuela andaluza al estilo de
Juan Martínez Montañés o incluso de Manuel Pereira, escultor portugués que
trabaja en Madrid y que puede dejar su impronta a los escultores más
tardíos.
Está enmarcada esta imagen por dos apóstoles que alzan en
sus manos sus redes llenas de peces aludiendo a la pesca milagrosa. Además
estos peces son también iconográficamente símbolo de la figura de Cristo, ya
que cada una de las letras de la palabra “pez” en griego (ijzús) leído
en acróstico (es decir leído en vertical) equivale al nombre de Cristo:
Iesus Cristos Hijo de Dios Salvador”. Además este símbolo, junto con otros
(panes, el buen pastor, etc.) fue utilizado durante siglos para significar la
figura de Dios en el mundo cristiano especialmente en épocas de
persecución.
Destaca sobre un fondo piramidal (parte del mural antes
mencionado) de tonos ocres que dan luminosidad al conjunto aclarándose hacia
arriba, conforme se eleva la mirada, como una clara una simbología de
Cristo – Luz elevándonos hacia la
Verdad.
Otras imágenes
Virgen de la Soledad.
Debido a los avatares sufridos
por la iglesia de Santiago a lo largo de los años, no existen documentos relativos a
la entrada de esta imagen en la parroquia, si bien aparece una solicitud de finales del siglo XIX (en
1889) al Ilmo. Sr. Obispo de
Madrid-Alcalá “para restaurar la imagen
de la Soledad
por parte de una señora procedente de Madrid que se compromete a costear dicha
restauración”. Si ya estaba deteriorada, indica su mayor antigüedad.
En torno a esta imagen se creó la Hermandad de Nuestra
Señora de la Soledad
con fecha 28 Mayo 1909
En los años 1933-1934 parece que
se entrega a la Hermandad los siguientes
elementos:
-
un delantal bordado en oro sobre fondo de tisú blanco
-
un estandarte de terciopelo negro bordado
-
un pechero y sus dos mangas haciendo juego.
-
Un pañuelo de encaje
-
Una toca de encaje de blonda sobre fondo de tisú de
plata.
-
Un manto de terciopelo negro bordado en oro
Se trata de una imagen de las
llamadas “de vestir”, esto quiere decir que el imaginero sólo ha realizado la
cabeza y las manos, siendo el resto un armazón
de madera.
Es una imagen con un rostro
juvenil y muy bello a pesar de cierto rictus en su frente y unas cejas que
nos pueden recordar los rostros de Pedro
de Mena (1628- 1688), escultor granadino que trabaja también en Toledo y que
puede influir en lo que se hace en Madrid con posterioridad. Una gran lágrima cae sobre su mejilla
derecha. Sus ojos están muy abiertos y demuestra una tristeza serena. Es una Virgen morenita con una melena que le
cae sobre los hombros. Sus manos están cruzadas sujetando un pañuelito de
encaje y un rosario. Lleva un nimbo dorado de doce puntas.
Va revestida con los ropajes anteriormente mencionados.
Goza de gran devoción entre los
habitantes de Villaviciosa de Odón y se celebra su fiesta con gran solemnidad,
habiéndose creado además un himno en su honor.
San Sebastián
Es una imagen muy sencilla, aproximadamente de
1,20 cm.
de altura. Parece que existen dos iguales. (Ver Hermandad de San Sebastián)
Está representado como un hombre muy joven, casi
un muchacho, imberbe y con un cuerpo de moldeado suave, vestido con un
faldellín azulado con cenefa dorada, descalzo y nimbo dorado también sobre su cabeza. Su pelo está formado por bucles. Eleva su
vista hacia el cielo.
Su cuerpo se sujeta con unas
cuerdas a un tronco. Tiene tres flechas
clavadas, en el lado derecho del pecho, en su esternón izquierdo y en el muslo derecho Aparece un cierto contraposto en sus piernas,
la izquierda hacia atrás y la derecha ligeramente adelantada
con la rodilla algo flexionada.
En realidad no murió debido a esta forma de martirio, sino que
sobrevivió al mismo y fue azotado después
hasta la muerte en el año 304 d.C., siendo emperador Diocleciano
Todo él refleja serenidad y
dulzura.
En las festividades se le acopla
una banda roja, dos grandes ristras de naranjas y flores.
Santiago Apóstol
Es el protomártir de los
Apóstoles. Muere en el año 44 en época de Herodes Agripa I. Su nombre significa
“Dios protege”.Era hijo de Zebedeo y de Salomé, de posición elevada y educación
esmerada. Su madre era pariente de la Virgen María, descendiente también de la estirpe
de David. Hermano mayor de Juan y
discípulo del Bautista antes de seguir a Jesús. De espíritu fogoso el Maestro
le pone el nombre de “Boanerges”(”Hijo del Trueno”).
Patrón de España desde el siglo
IX. Según la tradición su cuerpo había sido traído a enterrar a España, por lo que tiene lugar el inicio de la
peregrinación a Santiago de Compostela
(Campus Stellae) tras la aparición allí de sus restos.
En esta representación monta un
caballo colocado en corveta, esto es: apoyado en sus patas traseras mientras
que las delanteras se elevan fuertemente, como para avanzar.
El santo lleva pelo corto, barba
y bigote, túnica verdosa con adornos dorados y en el brazo derecho un manto
totalmente dorado. En su mano derecha porta la cruz típica de Santiago a modo
de estandarte. Desde la ligera altura del altar mira hacia abajo. Toda su
figura expresa fuerza.
San Isidro
Nacido en Madrid (entonces casi
una aldea perteneciente a Toledo en la frontera almorávide) en 1080 y muerto en
1170. Fue bautizado en la Iglesia de San Andrés.
De familia muy humilde debe
dedicarse la las labores agrícolas al servicio de varios señores, entre ellos
Pedro de Vargas y el Caballero de Vera. Durante el saqueo de Madrid, efectuado por Ali Ben Yusuf, huye a Torrelaguna, donde conoce a María
(futura Santa María de la
Cabeza), con la que se casa y tiene un hijo. De vida
profundamente religiosa, acude a misa diariamente antes de ir a trabajar al
campo; es el fundador de la cofradía para el culto al Santísimo Sacramento. Se
le atribuyen diversos milagros, entre ellos el sacar a su hijo ileso de un pozo
con agua de gran profundidad, que se conserva en el Museo de los Orígenes de
Madrid. Se dice también que los ángeles le araban las tierras mientras oraba.
Tras su muerte a avanzada edad, su cuerpo queda incorrupto y es canonizado por
Gregorio XV en 1622. Patrono de la ciudad de Madrid, su fiesta se celebra el 15
de Mayo.
En la imagen que tenemos aquí
está cubierto con una túnica rojiza con cenefa dorada anudada en la cintura, sobre mangas en tono beige. Tiene
barba y bigote así como melena corta sobre los hombros. Va calzado con
botas altas sobre polainas. Representa
una edad media Porta en su mano
izquierda un gran ramo de plantas y en la derecha un azadón
Es una figura bastante
tradicional en la línea de la que se ve en el Museo de Madrid.
Cuadros
Si bien no se conoce la
procedencia exacta de ninguno de los cuadros ni la fecha de entrada en la
parroquia, se supone por su estilo que podrían corresponder a finales del siglo
XVII. Todos ellos estaban muy deteriorados antes de la restauración realizada
por Dª. Asunción Bretones Bravo en el año
2008. Están todos sin firma.
En los archivos parroquiales, en
un inventario manuscrito del año 1901, aparece una
relación de cuadros, con muy poca
precisión: un cuadro de la
Virgen de 1 ó 2 metros x 1,44, dos de San Agustín, San
Sebastián y San Ambrosio, muy deteriorados,
un cuadro del Apóstol Santiago en el altar…). Por tanto es difícil precisar si se trata de alguno de los que vemos ahora, máxime teniendo
en cuenta que la iglesia sufrió graves destrozos en la guerra de 1936.
Aunque existía en la villa un
Convento de religiosos descalzos de la
Orden de San Francisco (desde 1608 hasta la desamortización
en 1642 y su exclaustración en 1850), reconvertido después en casa de huéspedes y
de baños públicos, parece lo más
probable que estas obras procedieran del convento de los Agustinos Recoletos,
también en Villaviciosa de Odón.
Esta orden de agustinos , activa en Castilla
desde mediados de siglo XVI (1589),
después de haber sufrido durante la Guerra de la Independencia entre
1808 –1814, con conventos arrasados, crisis religiosa y persecución política, incluso
siendo suprimidos en 1835 , consigue
“tras una etapa de dolor y silencio”, su
restauración en 1909. Además llegó a haber un Noviciado de estos frailes
en nuestra localidad hasta 1927, y se
pueden mencionar incluso dos personas de gran importancia espiritual,
relacionadas con Villaviciosa:
Deogracias Palacios, beato y el Padre Jenaro Fernández que tomó los
hábitos en Villaviciosa en 1924 y que se halla ahora en proceso de beatificación.
En “Aproximación a la Historia de Villaviciosa
de Odón” de Pedro Vaquero Rodríguez,
Febrero 1994, se hace alusión a un cuadro “polémicamente atribuido” a
Carreño, dato también sin contrastar, pero que podría tener cierta base
teniendo en cuenta que este pintor realizó varias obras para ordenes religiosas,
por las que tenía una especial devoción, pidiendo incluso ser enterrado en Madrid en el
convento de los Franciscanos de San Gil, donde también su mujer fue enterrada
después. Todos estos datos avalarían la
posible procedencia de los cuadros.
San Agustín
Gran santo de la Iglesia, Agustín de
Hipona nació en Tagaste (Africa),
antigua ciudad de Numidia, hoy Argelia,
en el año 354 y murió en el 430.
Hijo de Santa Mónica, tras una vida bastante disipada, conforme a los
usos de su ambiente, se produce en él una profunda conversión en el año 387 que
le lleva a una vida de gran actividad cristiana, dedicándose con profundidad al
estudio y la enseñanza teológica, siendo
sus obras “Confesiones” y “La
Ciudad de Dios” de gran influencia espiritual y
filosófica. Se le puede considerar un
iniciador del humanismo cristiano, de gran relevancia en la filosofía y
la psicología. Si bien su intención había sido recluirse en un monasterio, su
gran capacidad evangelizadora le obliga
a una vida pública, llegando a ocupar la sede episcopal de Hipona hasta su
muerte, que tiene lugar durante el asalto de los vándalos a dicha ciudad.
De acuerdo con su ideal monástico
se crea en 1256 la Orden
de San Agustín, vigente en la
actualidad, que se extendió pronto por
Europa y posteriormente por América.
Es esta una imagen de medio
cuerpo, sentado ante una mesa, un poco ladeado, y revestido de pontifical,
esto es con mitra y báculo. Representa una edad madura con una larga barba de
color blanco que destaca frente a los
tejidos damasquinados de su capa pluvial y las puntillas de los puños.
El fondo casi totalmente neutro y en color
oscuro hace que la imagen se nos proyecte hacia delante, consiguiendo cierto
movimiento. Es una figura bastante tradicional en el estilo de fines del XVII,
muy al uso de las representaciones de santos y otras figuras de la Iglesia.
Se busca un gran naturalismo en
el rostro si bien sus manos no responden
a la edad que representa el personaje.
San Sebastián
Se trata de una figura tremendamente
curvada, casi en media elipse; está
atado a un árbol. Su cabeza se inclina hacia delante, mientras que su brazo se
echa hacia atrás. La pierna izquierda se adelanta hacia la derecha y sus brazos hacia atrás sujetos con una cuerda al
árbol. El cuerpo es varonil y de aspecto clasicista.
Parece una obra de inspiración
claramente barroca española, siguiendo la línea del tenebrismo. Recuerda
perfectamente a las imágenes martiriales del Barroco español y concretamente a
la figura de José de Ribera “El Spagnoleto”. Se trata de obras que no inciden de manera explícita en la dureza de
los martirios, sino que en este caso no hay crudeza sino simplemente
insinuación del sufrimiento por las flechas, con casi ausencia de sangre. Su
cabeza cae de forma desmayada.
Formalmente para obtener
movimiento está dividido el cuadro r la curvatura del cuerpo del santo. Al
fondo se percibe unos celajes que dejan paso a una luz rojiza que rompe con el tenebrismo de media
parte vertical de la obra y que recuerda
la escuela veneciana.
La Inmaculada
Se trata de una representación de
la Inmaculada
un tanto compleja, ya que puede tener una temática mucho más amplia.
La parte baja estaría dividida
por una gran losa en torno a la cual se agrupan una serie de personajes
masculinos, posiblemente Apóstoles. Se trataría de una tumba, pues los
apóstoles llevan en sus manos un lienzo que podría aludir a la forma de cubrir
los cuerpos para el embalsamamiento tradicional en Palestina. Sin embargo, el paño está vacío y algunos
personajes miran hacia arriba Podría
indicar que allí no hay muerto alguno. A
la izquierda aparecerían condenados entre llamas, alguno de los cuales eleva
los brazos hacia arriba como implorando ayuda para escapar.
En el centro y como imagen
fundamental, la Virgen
elevándose. Lleva túnica rosácea y manto azul Su mano derecha apoya sobre el
pecho mientras que la izquierda señala hacia abajo. Está rodeada de ángeles. Hacia arriba aparecen
cabezas de querubines.
Aparecen también dos ángeles
músicos con instrumentos de viento y cuerda,
símbolo de alegría y gozo.
En la parte alta, dos ángeles con
filacterias azul y beige portan sendas coronas, para la coronación de la Virgen, acompañados también
con cabezas de querubines, al estilo de Murillo.
La Virgen lleva alrededor de su cabeza rayos en tonos
dorados resaltando con gran luminosidad. Su rostro es de gran serenidad y
belleza elevando su vista hacia el cielo.
Se apoya de pie sobre la Luna, en forma creciente,
“enviada desde el cielo y coronada de estrellas”, tal como dice el Apocalipsis
de San Juan y el Cantar de los Cantares.
De acuerdo con dicha
representación se trataría de una iconografía más amplia:
la Dormición de la Virgen en primer término,
(llamada también el Tránsito ) continuando con la Asunción (es decir subida
a los cielos), representación de la Inmaculada (limpia de mancha como se aprobó en
1853) y su Coronación como Reina y Madre de todo lo
creado. A su vez con sus manos representa el papel de intercesora entre cielo y
tierra.
Desde el punto de vista formal se
acerca mucho a todas las representaciones de la Inmaculada, con un gran
manto que le da corporeidad y volumen destacando sobre un fondo luminoso en
tonos dorados. Yodo el cuadro habla de
un sentido ascensional, destacando su luminosidad conforme nos elevamos frente
a la parte baja más oscura
Santa Rita
De nombre Margarita, nace en la Umbría , en Cascia
(Italia). A 40 millas
de Asís en 1361 y muere en 1457. Se le considera patrona de los imposibles. Su
fiesta es el 22 de Mayo. Su vida fue de auténtico sufrimiento, en una etapa de
gran convulsión social y moral, entre un
marido que la maltrataba, (aunque finalmente se convierte) y que es asesinado, unos hijos a los que inculca la fe cristiana, pero que olvidándose de ello deciden matar al
asesino de su padre, venganza que no pueden llevar a cabo pues ambos mueren de
enfermedad antes, tal como eran las súplicas de su madre que no quería ver a
sus hijos convertidos en criminales. En definitiva una vida de oración y
sacrificio hasta que consigue entrar en el convento, como deseaba,
después de muchas dificultades.
Estando ya gravemente enferma,
pidió que le trajeran unas rosas de su huertecito en Roccaporena, en pleno
invierno, cosa que parecía imposible y que efectivamente pudieron traerle. Por eso se la representa con rosas.
En el cuadro que contemplamos
(que se mencionaba como Santa Rosa) aparece lo que podemos decir “una sacra
conversacione”. Santa Rita parece que
estando en oración arrodillada ha recibido la visita de la Virgen con el Niño. Ante
esta situación quiere levantarse para
ofrecerle unas rosas, rosas que también hay en el suelo y en su falda. Aparece cierto ensimismamiento
de la santa, como si estuviera en éxtasis.
Lleva hábito religioso oscuro
sobre claro. El Niño apoyado en su madre, se acerca a recoger las flores. A
mano izquierda aparecen dos jóvenes sorprendidos, que pudiera ser la
representación de sus hijos. Desde el punto
de vista formal, se produce una fuerte diagonal (típica del movimiento
barroco)
El Belén
Se trata de un belén que
monta y cede todos los años un vecino de
Villaviciosa. Es un gran belenista, que
incluso crea sus propias figuras y edificaciones, por lo que siempre resulta
novedoso. Se exhibe durante toda la
Navidad, es decir desde la Inmaculada hasta
Epifanía.
Iglesia de Santa María
Esta parroquia consta además de
un segundo templo, la Iglesia
de Santa María, edificada, mediante
suscripción popular, sobre terrenos
cedidos por el Ayuntamiento siendo párroco (desde 1979 a 2009) D. Eladio López Yaben, a quien se dedicó
también el callejón que lleva su nombre.
Esta iglesia tiene planta de
salón.
Está dedicada a Santa María y preside el altar mayor una
imagen de Jesús resucitado, con lo que se
continúa el programa iconográfico de la Crucifixión en la
parroquia y la
Resurrección en esta nueva sede.
Jesús resucitado lleva manto
sacerdotal en color blanco y eleva sus manos al cielo mostrando sus palmas, en posición de
orante, como se viene haciendo desde los
primeros siglos del Cristianismo. Y como se repite siempre en la Eucaristía diaria.
Respecto a la Virgen con el Niño tiene
aire adolescente de gran belleza y candor. .
Ambas imágenes fueron adquiridas
y donadas al templo por las Hermandades
del Santísimo Cristo y de la
Soledad.
El Sagrario es de Tasio Orfebres,
repujado a mano, y está inspirado en una
arqueta del siglo XIII.
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